Ante la ansiedad,… un camino por aprender y recorrer

"Es la persona, en todas sus facetas, quien “ vive ” la enfermedad, quien sufre sus síntomas, se angustia o se deprime, …quien se enfrenta a ella o a quien le preocupan sus posibles consecuencias"

La Organización Mundial de la Salud ( O.M.S. ) contempla el concepto “ Salud “ desde una visión integral, entendiéndolo como …el estado de completo bienestar físico, mental y social, más allá de la simple ausencia de enfermedad . De ahí que, también, el Cuidado de la Salud y la Atención Sanitaria han de entenderse y abordarse, hoy en día, desde esta triple dimensión integradora Biológica, Psicológica y Social , en busca del Bienestar global de la persona. La preocupación al respecto del bienestar, la salud y su cuidado lleva acompañando al género humano prácticamente desde sus orígenes. Civilización tras civilización han buscado distintas formas de proteger, curar o cuidar a sus integrantes como una vía de fortalecerse a sí misma.

¿ Quien no ha sentido, en alguna ocasión, emociones como miedo, preocupación, nerviosismo, angustia, aprensión,…ó sensaciones físicas en su cuerpo como tensión muscular, palpitaciones, dificultad o molestias para respirar o en el estómago, sudor, rubor, sofoco, temblor, ligeros mareos,…?. Estas y otras emociones o sensaciones corporales distintas van a formar parte de lo que llamamos ANSIEDAD ; relacionado, habitualmente en la calle, con algo negativo, un “ trastorno o enfermedad “ causante de sufrimiento.

Hemos de saber, no obstante, que la Ansiedad, en sí misma, es una reacción o respuesta normal y sana que la propia persona genera ante determinadas situaciones o pensamientos que le asaltan. Todo el mundo siente ansiedad en circunstancias de peligro, ante preocupaciones o situaciones delicadas y, esto,.. es normal. Ocurre, entonces, que ciertas funciones de nuestro organismo se activan haciéndonos sentir esas emociones o sensaciones corporales señaladas que , sin embargo, son parte de una respuesta inteligente y adaptativa que el propio organismo emite para afrontar las situaciones diarias en mejores condiciones o de forma más exitosa.

La Ansiedad llega a ser un problema cuando esas sensaciones o emociones son excesivas y desproporcionadas, o se dan ante situaciones donde no hay un peligro real o causa justificada, o también, cuando la ansiedad se mantiene durante un tiempo prolongado, más allá de la desaparición de la situación amenazante. En estos casos la ansiedad se hace mucho más evidente para la persona, fijándose ésta exclusivamente en sus desventajas y en lo extremadamente desagradable de lo que está sintiendo. Si la situación y malestar perdura en el tiempo, la vida cotidiana de la persona se verá afectada de forma negativa , convirtiéndose en un verdadero problema que habrá de ser abordado.

Aprender a controlar la ansiedad se convierte, entonces, en algo necesario ya que una ansiedad persistente va a generar continuos y recurrentes pensamientos que no harán sino aumentarla aún más ; así como una tendencia progresiva a evitar afrontar los problemas diarios o situaciones difíciles que se acompañen de élla. Por último va a generar también un progresivo déficit en lo que a autoestima y falta de confianza en uno mismo se refiere.
La propia persona podrá, por sí misma, realizar una serie de acciones individuales tendentes a reducir los síntomas de una “ansiedad problemática”, lo que contribuirá a sentirse mejor y con una mayor sensación de control de la situación. Así, entre otras muchas, …

Práctica de actividades deportivas como pasear, andar en bici, nadar ,.. o de alguna afición placentera o disciplina mental ; integrarse en actividades que impliquen relacionarse y comunicarse con seres queridos, amistades,..o disfrutar de la compañía y cariño de animales domésticos ; mejor organización y planificación del tiempo, de forma que se disponga, junto a espacios para asumir responsabilidades cotidianas, de espacios de tiempo reservados al descanso y tranquilidad, a la conversación y comunicación, al tiempo para uno mismo,..etc

La familia se va a constituir en un elemento de cooperación y soporte fundamental para cualquier persona enferma y va a jugar un papel muy importante en la actitud que ésta tenga ante su propio problema. La misión de la familia, mediante una actitud positiva será mantener activo y colaborador al familiar enfermo, esperanzado, con voluntad de afrontar los momentos difíciles, dándole el soporte necesario y evitando la incomunicación y el sobreproteccionismo. Sin embargo, la familia también puede y, de hecho, en ocasiones se ve afectada por distintas reacciones emocionales psicopatológicas similares, en menor medida, a las del propio enfermo.

En caso de no ser suficiente, y verse la persona sobrepasada por la ansiedad, el trabajo conjunto y apoyo de un profesional, especializado en Psicología Clínica, permitirá a ésta llegar a controlarla mediante la utilización de métodos eficaces que incluyan un adecuado aprendizaje, entrenamiento y uso planificado de distintas técnicas:

  • Respiración y Relajación progresiva ( muscular / mental )
  • Distracción y Focalización dirigida de la Atención
  • Autocontrol de Pensamientos ansiógenos y repetitivos
  • Manejo Comportamental de situaciones de Crisis de Pánico/ Angustia
  • Exposición y Afrontamiento secuencial a situaciones ansiógenas
  • Reforzamiento y Desarrollo Autoestima, y Área Social ( …Etc )

Como hemos visto, una enfermedad o problemática de estas características va a suponer en la vida de la persona enferma y su familia un suceso de máxima relevancia que por ser conflictivo, deberán aprender a afrontar adecuadamente. En esa dirección debe avanzar la oferta asistencial que los profesionales de la salud propongamos a la sociedad : Una auténtica ASISTENCIA INTEGRAL que a Nivel Bio – Psico – Social, desarrolle una adecuada evaluación del malestar y problemática global de la situación así como efectivas propuestas que tiendan a la recuperación y promoción del Bienestar Personal y Familiar.

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